Seráfica y Franciscana Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Exaltación y María Santísima de la Concepción Coronada

Jerez de la Frontera

Iconografía del paso de cristo


Ante la realización del nuevo Paso de Misterio la Junta de Gobierno se plantea la reforma del Conjunto Escultórico actual con la opción de ampliar el mismo, adelantando el grupo de la Exaltación y completando el Misterio con una nueva escena trasera. Es necesario tener en cuenta la estética de las actuales imágenes a la hora de plantear la creación de nuevas obras que se integren en el Conjunto. El principal problema que actualmente existe en el Misterio es la falta de unidad estética. Las imágenes de Pinto Berraquero difieren al completo de la del Señor y de la Magdalena y Centurión Romano realizados por Luís González Rey lo que impide que exista una armonía necesaria entre las imágenes al chocar continuamente las maneras diferentes de interpretar la imaginería.

Cuando se piensa ampliar el Conjunto Escultórico nos encontramos varias disyuntivas: la primera, ¿cómo realizar las nuevas imágenes? ¿qué estética utilizar?… Desde este proyecto no se entiende completar este Misterio con dos estéticas distintas, por lo que se plantean dos alternativas de manera que no parezca que sobre un mismo canasto, hay dos misterios y no uno solo. 1. Realizar las nuevas imágenes según la estética de las de Pinto Berraquero. 2. Sustituir las imágenes actuales por un nuevo Conjunto Escultórico que imprima la necesaria unidad estética.

Tras las conversación mantenidas con la Junta de Gobierno y atendiendo a estas razones, se opta por la opción de plantear un proyecto donde se contempla la realización de un nuevo Conjunto Escultórico a medio-largo plazo tomando como razón fundamental la necesidad de conseguir de una vez la unidad artística y estilística que un Misterio de este calado e importancia iconográfica y una Hermandad de esta categoría requiere.

CARACTERÍSTICAS: Del martirio de Cristo se ocuparon los soldados romanos y los mercenarios que trabajaban para el ejército. Por eso Cristo en el Gólgota fue clavado y alzado en su cruz por ellos, sin ayuda de miembros de la guardia judía. El momento iconográfico representa la Exaltación del Señor en la Cruz mientras José de Arimatea, miembro del Sanedrín pero partidario de Jesús, media ante los centuriones para que permitan a María Magdalena y a una de las Santas Mujeres estar a los pies de la Cruz del Señor una vez sea alzado.

De esta manera, quedan representados en el Misterio la condena política de mano de los Centuriones, y la religiosa en manos de José de Arimatea como miembro activo del Sanedrín aunque este no fuese partidario de dicha sentencia.

PLANTEAMIENTO FORMAL DEL CONJUNTO ESCULTÓRICO: Dejando a un lado la calidad o gusto por las actuales imágenes del grupo de la Exaltación, no es discutible la originalidad de alzar la Cruz con los hombros y no mediante cuerdas unido a que la imagen del Señor se realizó para ir dispuesta de la manera que hoy contemplamos. En el nuevo Conjunto planteado se mantiene el acierto del actual mejorando el movimiento de las imágenes y comunicando este grupo con el de la trasera mediante el diálogo de los personajes, lo que consigue que toda la escena tenga vida.

NUEVO GRUPO DELANTERO: Lo componen cuatro mercenarios romanos recordando a la disposición de las imágenes actuales pero dotando de mayor vida y sentido al Conjunto. En el travesaño de la Cruz se colocan dos Soldados, uno cada extremo. El de la izquierda del Señor, se impulsa sobre la roca para hacer fuerza y elevar la Cruz, ante la necesidad de ayuda vuelve la cabeza hacia atrás solicitando la atención del Centurión Romano que a la vez, al escucharle vuelve su cabeza para atender la petición de éste. En el otro extremo el otro Soldado, sostiene como puede la Cruz que se ha vencido hacia su lado. Bajo el larguero de la Cruz otro mercenario la impulsa desde abajo dialogando con el último de ellos que, delante la misma, abre más el hueco en la tierra para que ésta entre bien. Ninguno de ellos mira al Señor, representando la soledad de Cristo.

NUEVA ESCENA TRASERA: La escena principal se completa en la parte trasera con la súplica de José de Arimatea a los centuriones romanos ante la presencia de María Magdalena, que aparece casi desmayada por el dolor en brazos de otra santa mujer, sosteniendo entre sus manos la corona de espinas del Señor. Es muy importante contemplar que ni José de Arimatea ni las santas mujeres dan la espalda al Señor ni están delante de los romanos. Estos son quienes establecen la barrera de separación entre el lugar del martirio y el pueblo, que hasta ese momento era infranqueable.

PROPUESTA DE VESTIMENTA DE LAS IMÁGENES: Ante el elevado número de romanos y sayones, se ha jugado con las vestimentas para no hacer repetitivo el personaje ni la visión de conjunto. De esta manera en el grupo delantero, tan solo el Soldado que eleva la Cruz por la izquierda lleva una coraza y es de cuero. El que la sostiene en el lado derecho lleva pantalones de cuero y camisola remangada con correajes a la cintura, el que se coloca bajo la Cruz viste de manera similar, ya que son los que están trabajando en la Crucifixión y tienen que tener comodidad y flexibilidad por lo que la coraza sería un estorbo. El que abre el hueco en la tierra lleva un peto de correas de cuero y casco de Soldado raso sin plumas. En la trasera, los Centuriones se diferencian en grado militar según la vestimenta, las corazas y las plumas del casco. José de Arimatea se propone vestido como miembro del Sanedrín, con manto y túnica y escapulario con la Estrella de David bordada y las santas mujeres con colores oscuros como luto por el martirio de Cristo.

SUELO DE LA SITUACIÓN QUE SE VIVE: Para una mayor teatralidad, desde este proyecto se propone un suelo rocoso adornado de hojas y flores de diversa tipología que contraste con el friso de lirios o claveles que rodea el Canasto del Paso.